Los sabores de nuestras montañas: Quesos tradicionales de Liébana y las queserías que puedes visitar

Si hay algo que caracteriza Liébana, además de sus paisajes espectaculares, es su excelente tradición quesera. En esta comarca, rodeada por los Picos de Europa, se elaboran algunos de los quesos más reconocidos de Cantabria, fruto del trabajo artesanal de generaciones de ganaderos y queseros locales. Desde el hotel, muchos de nuestros huéspedes nos preguntan por experiencias auténticas que reflejen el espíritu de la zona, y una de las más recomendables, sin duda, es visitar alguna de las queserías de Liébana y descubrir de primera mano cómo se elaboran estos productos únicos.

Un valle con alma quesera

Liébana no es solo naturaleza y silencio: es también sabor, identidad y artesanía. Su aislamiento geográfico durante siglos —rodeada de montañas y separada del resto de Cantabria por los Picos de Europa— favoreció el desarrollo de una cultura gastronómica propia, en la que el queso ocupa un lugar de honor. Aquí, la leche de vaca, oveja y cabra se transforma en pequeñas joyas gastronómicas que cuentan historias de familias, de pastores y de generaciones enteras dedicadas a cuidar su rebaño y su oficio.

El más conocido, sin duda, es el queso de Liébana, con Denominación de Origen Protegida (D.O.P.), que incluye varias variedades: fresco, semicurado y curado, elaborados con leche entera de vaca, oveja o cabra, o con mezclas de ellas. Es un queso con carácter, de sabor intenso pero equilibrado, que refleja la pureza del entorno en el que nace.

Y por supuesto, no podemos hablar de Liébana sin mencionar el queso Picón Bejes-Tresviso, otra D.O.P. de la comarca, famoso por su inconfundible sabor azul. Este queso se madura en cuevas naturales de los Picos de Europa, donde la humedad y la temperatura constantes permiten que los hongos del tipo Penicillium hagan su magia. El resultado es un queso potente, con personalidad, que combina fuerza y cremosidad en cada bocado.

Un viaje de sabores

Visitar Liébana no es solo una experiencia visual: es un viaje para los sentidos. Y pocas cosas hay más auténticas que adentrarse en una quesería artesanal, ver cómo se elabora el queso paso a paso y, por supuesto, degustarlo allí mismo, acompañado de un buen vino o de un trozo de pan lebaniego.

Una de las paradas imprescindibles es la Quesería Peña Sagra, en Cabezón de Liébana. Es una empresa familiar que elabora quesos con leche de vaca y cabra, combinando técnicas tradicionales con un toque innovador. Su queso semicurado es suave y aromático, y sus quesos azules rivalizan con los mejores de la región. Las visitas guiadas permiten conocer el proceso completo, desde la recogida de la leche hasta la maduración, y terminan con una cata que deja huella.

En Potes, la capital de Liébana, también hay varias queserías y tiendas donde se pueden probar y comprar productos locales. La Quesería Río Deva, por ejemplo, ofrece visitas en las que se explica cómo se elaboran los quesos artesanos de la comarca. Es una experiencia ideal para familias o para quienes buscan una escapada diferente.

Otra opción maravillosa es acercarse a Bejes o Tresviso, los pueblos que dan nombre al Picón. En estas aldeas de montaña, el tiempo parece haberse detenido, y algunas queserías siguen madurando sus quesos en las mismas cuevas naturales que usaban sus antepasados. En Bejes, la Quesería Andara organiza visitas y degustaciones donde se puede ver de cerca el proceso de maduración en cueva, una experiencia única para los amantes del queso.

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    Breathtaking view of snow-capped mountain peaks under a cloudy sky.