Senderismo en Liébana: caminar para descubrir el alma de la montaña

Liébana es un lugar que se disfruta mejor a pie.

No hay carretera ni mirador que pueda igualar la sensación de avanzar por un sendero entre bosques, escuchar el murmullo de un arroyo o encontrarse con un prado en el que solo se oye el cencerro de las vacas. Aquí, el paisaje se vive paso a paso, con calma.

Por eso, el senderismo en Liébana no es solo una actividad: es una forma de conectar con el entorno, con la historia y con uno mismo. Tanto si eres amante de las rutas exigentes por alta montaña como si prefieres paseos suaves con buenas vistas, este valle tiene caminos para todos los ritmos.

Un valle entre montañas

Liébana se encuentra rodeada por algunas de las montañas más impresionantes del norte de España: los Picos de Europa, la Sierra de Peña Sagra y las Sierras de Peña Labra y Cillorigo. Esa geografía crea una red natural de valles y collados donde el paisaje cambia a cada curva.

Gracias a este entorno, las posibilidades para el senderismo son casi infinitas. Desde paseos de una hora para disfrutar en familia, hasta travesías de varios días para los más aventureros. Lo mejor es que muchas rutas comienzan muy cerca de Potes o de los pueblos del valle, por lo que no hace falta ir muy lejos para disfrutar de un día de naturaleza pura.

Rutas imprescindibles para empezar

1. Ruta al Mirador de Piedrasluengas
Una de las vistas más amplias de toda Liébana. Desde el puerto del mismo nombre, a unos 1.300 metros de altitud, parte una corta senda que conduce a un mirador de madera con una panorámica increíble del valle de Valdeprado y los Picos de Europa al fondo. Es un paseo sencillo, ideal para disfrutar al amanecer o al atardecer.

2. Camino al Monasterio de Santo Toribio y la Viorna
Desde Potes, un camino señalizado sube hasta el Monasterio de Santo Toribio de Liébana. Es una ruta corta pero con encanto, que puede continuarse hasta el Mirador de la Viorna, desde donde se domina todo el valle. Una caminata muy recomendable para quienes quieren combinar naturaleza y cultura en una mañana.

3. Sendero del Desfiladero de la Hermida
Uno de los paisajes más espectaculares de Cantabria. Este desfiladero, esculpido por el río Deva, ofrece tramos de sendero entre paredes verticales y bosques de encinas y hayas. La ruta desde Hermida hasta el mirador de Santa Catalina es una de las más populares: el esfuerzo se ve recompensado con una vista que corta la respiración.

4. Ruta de Áliva desde Fuente Dé
Tomar el teleférico de Fuente Dé y caminar por el circo glaciar de Áliva es una experiencia inolvidable. Desde la estación superior parten varios caminos hacia los pastos de altura, donde se pueden ver rebecos, caballos y vacas pastando con los Picos al fondo. Es una ruta de media jornada que mezcla paisaje, aire puro y silencio.

5. Bosque de Pendes y Bejes
Para quienes buscan algo más tranquilo y rural, los senderos que conectan los pueblos de Pendes, Bejes y Cabañes ofrecen un recorrido precioso entre viñedos, castaños centenarios y aldeas tradicionales. Perfecto para disfrutar del ritmo pausado de la Liébana más auténtica.

Cada estación tiene su encanto

Una de las ventajas de Liébana es que se puede disfrutar en cualquier época del año, y cada estación transforma los caminos.

En invierno, aunque algunas rutas de altura pueden cubrirse de nieve, los caminos bajos siguen siendo perfectos para pasear entre la niebla y los pueblos de piedra.

En primavera, los prados se cubren de flores y los ríos corren llenos; es la mejor época para rutas con bosques y cascadas.

En verano, las montañas invitan a caminar por las zonas altas, donde el aire es más fresco. Los días son largos y perfectos para rutas panorámicas.

El otoño es, sin duda, mágico. Los hayedos se tiñen de ocres y dorados, y cada sendero parece sacado de un cuadro.

Consejos prácticos para disfrutar al máximo

  • Planifica la ruta según tu nivel: hay senderos sencillos y otros más exigentes; lo importante es disfrutar sin prisas.
  • Consulta el tiempo antes de salir: en montaña puede cambiar rápidamente.
  • Lleva agua, algo de comida y calzado cómodo, incluso en rutas cortas.
  • Respeta los caminos y la fauna local: Liébana es un entorno protegido y hogar de muchas especies.
  • Pregunta a los locales: en los pueblos siempre hay alguien que conoce una senda menos conocida o un mirador escondido.

Senderismo y bienestar

Caminar por Liébana no es solo ejercicio físico: es una forma de bienestar. Muchos visitantes nos cuentan que aquí logran desconectar de verdad. Tal vez sea por el silencio, por el ritmo del paisaje o por esa sensación de estar rodeado de algo auténtico.

A menudo recomendamos empezar con rutas suaves, como las que recorren los alrededores de Potes, y después animarse con caminos más largos o ascensos de media montaña. El cuerpo se adapta, y la mente también: cada paso parece aliviar el estrés y llenar de energía.

Además, muchos senderos pasan cerca de queserías, bodegas o miradores, por lo que se pueden combinar sin problema con una parada gastronómica o una visita cultural. Liébana tiene ese equilibrio perfecto entre naturaleza, historia y sabor.

Caminar sin prisa, disfrutar sin medida

Al final, lo que hace especial el senderismo en Liébana es que no se trata solo de llegar a un destino, sino de disfrutar del camino. Cada curva del sendero ofrece algo distinto: un rebaño que pasa, un muro de piedra cubierto de musgo, el sonido lejano de una cascada, el saludo de un vecino que cuida su huerta.

Liébana se revela despacio, paso a paso, a quienes se toman el tiempo de recorrerla. Ya sea subiendo a un mirador, atravesando un hayedo o siguiendo el curso del río Deva, cada caminata aquí deja la sensación de haber descubierto un rincón secreto de la montaña.

Desde el hotel, estaremos encantados de recomendarte rutas adaptadas a tu tiempo y nivel: desde paseos sencillos para disfrutar en familia hasta travesías de día completo entre los Picos de Europa. Solo necesitas calzado cómodo y ganas de dejarte sorprender.

Porque en Liébana, cada sendero cuenta una historia, y lo único que hace falta para escucharla… es empezar a caminar.

Otras cosas que hacer

  • Una ruta para disfrutar Liébana en un día: cultura, naturaleza y encanto rural

    Breathtaking view of snow-capped mountain peaks under a cloudy sky.
  • El Lignum Crucis: historia y paisaje en el corazón de Liébana

  • Los sabores de nuestras montañas: Quesos tradicionales de Liébana y las queserías que puedes visitar

    Queso picón